Excusatio non petita, accusatio manifesta, Wittgenstein en el confesionario (72)

–Ave María Purísima. –Sin pecado concebida. –Perdóname, padre, porque he pecado. –Cuéntame, hijo, ¿qué es lo que ensucia tu alma? –He ofendido a Dios, padre. He tomado el pan que nos da cada día y lo he vuelto del revés, lo he cortado en sus extremos y, luego, he trazado en el centro un doble … Leer más

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