La Academia de Tempohistoriadores
El pequeño coche rojo se paró.Se paró.Humo en la ciudad. Un géiser de motor.A un lado se apartó el rugido de los cláxones amainó. Pobre chico, ¿qué le pasará? ¿A dónde uno llegará? Pero de agua trataba, agua que enfriará y renovará. Sin remedio, hay que esperar.Y el joven pudo, al fin, observar.Y no solo […]