Januarius: cuando el oro se mueve
Como siempre le pasa a los espíritus dispersos, me quedo enganchado a la noticia del asesinato de un mendigo en Nueva York. Al parecer, se han encontrado con que el ajado y maltrecho carro del mendigo estaba lleno a rebosar de lingotes de oro, tapados con sucias mantas llenas de chinches.Mi ojo clínico de investigador […]