El día del juicio final para Hitler, el mandao
Esto fue lo que nos dijo cuando fuimos a verle en una ocasión. Pero si yo, ¿yo? Yo solo soy un mandao, como este, el otro de Italia y el maroto de Rusia, la cara externa… Yo, al igual que ellos, y ellos, al igual que yo, solo éramos marionetas que servíamos para cohesionar.