Mac Cain, cómo convertir tus propias fantasías en certezas (11)

—Buenos días, señor Mac Cain. —Buenos días, sí, sí que son buenos, señorita Eliza, ¿señora o señorita? —Llámeme doctora Eliza. ¿Le parece que retomemos el tema de conversación del otro día? Me estaba usted explicando que se sentía provocado por las mujeres. —¡Pues claro! ¿Es que no ve cómo van vestidas? —Veo cómo van vestidas. … Leer más

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