Amy Wine House: Corazón puro, alma ignorante

La primera vez que escuché a Amy me acordé de esa frase de Stalin que decía: no quiero escuchar música, porque me siento tierno, y me dan ganas de acariciar a la gente. Amy me movía el corazón, me lo reblandecía, me lo teñía de blanco y me hacía sentir débil, y este poder que … Leer más

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