analista-en-serie-universo-borg

Es irresistible no poder comenzar comentando las palabras del primer policía en la introducción de la serie. La frase de “Llevo 25 años en el cuerpo y jamás había visto nada igual‘,” ya puede convertirse en una figura retórica, en un tópico literario, dentro del género del True Crime, porque la hemos escuchado una y mil veces, y por todos los rincones de la geografía estadounidense, y aún así, sigue teniendo su efecto, sigue funcionando, y es por eso, que es lo que en Retórica se llama una frase ‘marco’.

En segundo lugar, también es inevitable hacer notar que, contra todo pronóstico, a veces aparecen rayos de esperanza que nos ayudan a vislumbrar esa civilización utópica que nace después de la abolición del dinero, y que en el universo de ficción de Alda y Abbot se llama Un Súper Mundo Feliz.

En esta serie de True Crime, A los gatos ni tocarlos, asistimos a un magistral ejemplo de colaboración ciudadana, de auto-organización libre y horizontal, de personas que ponen el escaso tiempo libre que el sistema de producción capitalista les deja, a disposición de un bien común mayor, un propósito noble y moralmente elevado como el de cazar a un asesino de gatos.

Y no es cosa menor, como diría nuestro expresidente del gobierno Mariano Rajoy, sino cosa mayor, continuando con la cita, ya que de todos es conocido en el mundillo de la criminología que los psicópatas empiezan con animales y luego ascienden a animales humanos como las mujeres y los niños.

Por lo tanto, vuelvo a insistir, no es cosa menor, puesto que pararle los pies a un psicópata de animales, es también evitar un futuro asesino en serie.

Por otro lado, y para terminar esta introducción, no podemos dejar de mencionar esta norma que corre por internet de que ’A los gatos, ni tocarlos’, que nos recuerda unas cuantas cosas que pasamos a mencionar a continuación:

  • En internet, aún perdura la moral que dio origen a su fundación, y que no es otra que la moral de los hombres buenos, una escala de valores que permanece oculta frente a la capa superficial del internet comercial, y que resiste a pesar de todo.
  • Oculta también en el pensamiento colectivo, pero esta vez, más enterrada, aunque precisamente por ello, más arraigada si cabe a nuestra psique, está la idea de que los gatos son seres misteriosos, muy adorados en el Egipto faraónico, y, según algunos conspiranoides, los primeros animales simplificados genéticamente de la civilización perdida. (Véase Tempohistoriadores o La historia Invisible de la humanidad.)
  • Y ya para acabar como comenzamos, y al hilo de esto último, existe otro tópico discursivo en internet que puede formalizarse en la siguiente estructura:

CONTINUARÁ

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Este contenido está protegido, no puedes copiarlo ni publicarlo en otro sitio web.