Puros de corazón, genios, invisibles, conspiranoicos, maestres, ángeles, héroes, revolucionarios, artistas, científicos, inventores, artesanos… todos ellos y unos pocos más conforman la estructura del bien.
Sociópatas, asesinos, torturadores, artistas del engaño, usurpadores del conocimiento, espías, infiltrados, imitadores, mediocres… todos ellos conforman la estructura del mal.
Todos ellos pululan por las sociedades secretas, las elites, partidos políticos, ONG’s, mundo de la cultura y el arte; todos ellos, juntos, amigos y enemigos, se dan la mano, y a ojos de la gente normal, resultan… INCONFUNDIBLES.

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