TEXTO DESCARTADO
Esclavo de mis pasiones y de una enorme curiosidad por saber qué va a pasar, he decidido quedarme sin conocer aún las consecuencias de esta decisión.
La NocheVieja la he pasado consultando a toda clase de médiums a lo largo y ancho del planeta; el sesenta por ciento coincide en que el acontecimiento que va a venir está relacionado con el dinero.
Mi pueblo debe saber que, desde la Edad Mágica Oscura, vivo en un mundo con dinero.
Y aunque llevamos miles de años así, la situación, hoy, en el siglo XXI, se ha vuelto completamente insostenible. Hasta el punto de que es casi imposible dar un paso sin dinero en el bolsillo. Insisto, hasta el punto de que casi la totalidad de la humanidad, siete mil millones de personas, no puede dejar de pensar en él, de vivir y de matar por él. El dinero es religión, es dios, es el símbolo con más poder de sometimiento y que más ha esclavizado a la humanidad desde que el primer ser de luz se introdujo en el primer homo sapiens.
Pero ¿qué es el dinero? Es algo difícil de explicar y difícil de entender para nuestra mentalidad, ya que en la Edad de Oro no existía este concepto.
Aquí todo valor pertenece a alguien. Ese alguien se llama propietario o dueño. A esta pertenencia se le llama propiedad y a este valor se le asigna un número. Este número es una cantidad.
Esta cantidad se expresa en dinero. El dinero tiene muchas formas, pero hoy en día, su forma más común es el metal, el papel o el dígito.
El dinero se consigue de tres formas. O se lo quitas a otro, lo cual se llama robar. O te lo da otro a cambio de hacer algo por él, lo cual se llama trabajo remunerado. O te lo da una cosa que se llama Estado. El Estado es una estructura política que tiene una caja común llena de dinero de todos. A este dinero que pones en la caja, sacado de tu trabajo remunerado, se le llama impuesto.
En este sistema, todo es mercancía. Por mercancía se entiende todo lo que es susceptible de ser comprado y vendido. Salvo dos cosas: la sangre y la leche materna. El vientre materno ahora también ya se puede comprar y vender. Al igual que los órganos vitales.
El dinero es creado por una institución que recibe el nombre de banco. El banco crea dinero de la nada.
Si quieres conseguir algo que cuesta mucho dinero, como una casa, el banco te presta ese dinero que vas a ganar en el futuro, pero que no tienes en el presente, para que puedas disfrutar en el presente de ese bien aunque no sea completamente tuyo, porque no lo has terminado de pagar.
A esto se le llama deuda. Y al acto de comprar con dinero futuro se le llama comprar a crédito. Pero ¿qué gana el banco? El banco te presta lo que vale la casa y un poco más. Este poco más, que será lo primero que pagues, se llama interés. Son los intereses de la deuda.
Esto es todo lo que necesitas para comprender los hechos que voy a narrar a continuación y que acaecieron a lo largo del año 2012.