Esto fue lo que nos dijo cuando fuimos a verle en una ocasión. Pero si yo, ¿yo? Yo solo soy un mandao, como este, el otro de Italia y el maroto de Rusia, la cara externa… Yo, al igual que ellos, y ellos, al igual que yo, solo éramos marionetas que servíamos para cohesionar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *