Sabíamos que J. Astor aprovechó su luna miel con esa joven mujer para ir a Egipto y, luego, a París, y que una vez allí, cogió el Titanic. Todo apuntaba a que había una operación encubierta en camino.
Sabíamos también que, en el siglo XXI, continuaba haciéndose una fuerte inversión en explorar este barco hundido, parte del cual, estaba enterrado en la tierra del mar, a unos 5000 metros.
David Cameron, un director de cine que hizo una película romántica sobre el tema en el siglo anterior, fue, entre otros, algunos de estos financiadores.
Sospechábamos de sus vinculaciones con alguna sociedad secreta, pero hasta que no llegué yo allí, no sabíamos realmente nada a ciencia cierta.
De los testimonios que otros tempohistoriadores, haciéndose pasar por periodistas, recogieron tras la catástrofe, en 1912, se pudo saber que algunos mencionaban, y así está reflejado en las crónicas de la Nueva Historia, un tercer barco; el cual, a pesar de llevar las luces apagadas, se distinguía perfectamente en la oscuridad, según los testimonios de algunos supervivientes.
Insisto, hasta que yo no llegué allí y pude constatar qué pasó realmente, había también muchas interpretaciones a la hora de contestar a algunas preguntas, llamémoslas, polémicas. Digamos que no había consenso sobre por qué el barco se partió a la mitad, ya que estaba hecho de acero, y sobre cuál fue la causa que provocó la explosión interna de la que hablaban algunos.
Hay una foto del iceberg con la marca de la pintura roja del Titanic en el New York Times de la época. Y cuando hay una manipulación tan burda por parte de los medios de los faraones, entonces, es que aquí hay caso. Que digan que hallaron pintura del barco el iceberg, es algo realmente inverosímil según los experimentos realizados en el siglo XXII.
La versión oficial tiene más agujeros que un colador, y esto no hace más que aumentar las sospechas de que pasó otra cosa muy diferente a lo que ocurrió.
Lo único que teníamos claro completamente es que dos siglos después aún la gente seguía buscando algo en el interior del Titanic. Y, según mis fuentes, este ’algo’ estaba relacionado con el arca de la alianza.