Crónica de una muerte anunciada
La primera bala me atravesó el pecho. Y, por estas cosas tontas del azar, me acordé de esta frase que decía mi tía, la juez, cada vez que hablaba de ‘los que ya no tienen remedio’. Tita, le decía yo de pequeño, ¿y yo? ¿Tengo remedio? Tú eres ‘mu’ guapo y a ti siempre la […]