Alguien ha metido la mano
Tras leer esta historia, cerré el Diario de Cádiz, perplejo, porque, en los acontecimientos que allí se relataban, yo estuve bastante implicado, y sabía dónde se encontraban realmente esos billetes.
Antes de empezar a hablar, quiero que quede bien claro que YO NO HE ROBADO NADA, y que aunque soy rico, lo confieso, también tengo que decir que soy honrado…
Yo estudié economía, y sí, pertenezco a esa profesión que predice un alud cuando la nieve nos llega ya hasta la coronilla, para luego afirmar, serenamente, que ya lo habíamos avisado.
Mi trabajo me costó no aprender nada en la facultad, aparte de lo que ya sabíamos de antemano: que el dinero nos sirve para comprar cosas con las que luego hacer más dinero; lo único que me pareció interesante fue escuchar que la mejor manera de no equivocarse es estar constantemente prediciendo que viene un alud, y todos conocemos el cuento del pastor y el lobo…
Perdonen si me voy por los cerros de Úbeda, pero a mi edad, ya no hay nada que me guste más que una buena charla, especialmente si se trata de algo tan cercano; porque sepan ustedes que soy muy amigo de la familia, muy, mucho y, debo aclarar de antemano, que si hago todo esto es por su bien.