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–Ellen.

–Jack.

–Espero que el teniente Mac Cain nos haya dado las coordenadas correctas. Sigo sin fiarme de él.

–Nos han asignado esta misión conjunta desde la NSA y la CIA, Jack. Centrémonos en ella. Mac Cain ya ha hecho su trabajo.

–Desvelar la identidad de Nexo y de las actividades de Un Mundo Feliz. Avalón y el coronel mantienen ciertas reticencias a la hora de enviar al resto de los científicos a Un Submundo Feliz.

[…]

–Asignaré al agente Jack Towers y a la agente Ellen Days para que escolten al resto de los científicos a Un Submundo Feliz como nos ha reclamado el teniente Mac Cain. De esta manera, aumentaremos el control de la situación con los dos agentes que Mac Cain solicita. Estos agentes están implicados desde el principio en el asunto. ¿Qué te parece, coronel, de perdidos al río?

–De perdidos al río, Avalón.

[…]

–Nexo, un trabajo estupendo, solo queda esperar a que la humanidad encuentre el pepino y lo corte. Ja, ja, ja, jo, gho… Esto es un capricho particular, Nexo: cuando nos marchemos, de paso que revientas el hotel, aprovecha para fulMINARLOS A TODOS allí dentro. Tendrás que conseguir las claves de autodestrucción de Chan, que están en su móvil.

–Incluye a Stalin.

–PoR SUPUESTO, espera la palabra clave que te he dado y acTúA sin contemPLACIONES.

[…]

–Esta tecnología es impresionante a pesar del paso del tiempo. ¿Cómo es posible que la comunidad científica no esté al tanto de esto? ¿Qué opina, doctor Emoto?

–No pudimos, todos pensábamos que estábamos a un paso de crear una mente artificial. Configurar mapas de conexiones sinápticas a nuestro antojo en tejido biológico clonado… No nos salió bien, doctora Islanosvka.

–Tras la muerte del director de investigación, el doctor en el Kalifornia’s Dreaming, bueno…en fin, para qué recordar.

–Se equivoca señor Wittgenstein. Eso creíamos, que él era la mente del proyecto, pero fue la marcha de una de sus becarias la que lo cambió todo, la formalización del contenido en estructuras quedó incompleto. Digamos que el mapa cerebral tenía lagunas. Y decidimos hacerlo a pesar de que no todo estaba completo. La estadística podía aproximarse a la más probable cuando las ramas de la representación de red fallaban.

–¿Cómo pudisteis permitir que una mente así se os marchara? ¿No había presupuesto para darle el dinero que quisiera?

–Dijo que el dinero lo obtendría mejor con el premio Nobel y a todos nos entró una risa incontenible.

[…]

–No sé, Stalin, creo que fue Moctezuma o Napoleón quien organizó este proyecto, yo todavía estaría en la facultad estudiando faldas. Posiblemente la idea de un hotel como tapadera para los laboratorios es de Chan, el arquitecto, de ahí Un Submundo Feliz. Ahora que… no me negarás que quedó supremo, aquí enclavado en la misma roca tras las cortinas de las cataratas Victoria para poder acceder a las piscinas naturales, las Piscinas del Diablo.

–No, si bonito sí que es y el nombre es muy apropiado. Comprenderás, Ramsés, que, a estas alturas, esté un poquito harto de hoteles; aunque tengamos el hotel sólo para nosotros, me alegra que los científicos lo tengan todo dispuesto.

–Todo dispuesto…

–Oye, ¿y mi Eliza? ¿Qué has hecho con mi Eliza, Alí-babucha? ¿No te habrás olvidado?

–Tranquilo, hombre, cálmate. Islanovska se ocupa de ella. Conque Alí-babucha, ja, ja. Mira, ¿te sabes el chiste de Stalin y el banquero? ¿No? Te lo cuento…

(…)

–(Psst, psst, Islanoska, ¿qué hay de Eliza?)

–(Hacen lo que pueden. Centrémonos).

–(Ya sabes, se lo has indicado todo bien: los ojos y la boca de Alexia pero en el rostro de Valeria, el cuerpo de Daisy pero con el culo de Valeria, la melena tuya y también tu…).

–(Ni hablar, Mac Cain, te he dicho que eso mío, ni hablar). –Señores, seis asientos, seis faraones. Ya conocen a la doctora Islanoska. Por favor, Islanoska ayúdame a sujetarlos bien.

–Por supuesto, hay que sujetar bien especialmente el cuello y la cabeza, no debe haber lesiones.

–¿Señor Moctezuma?

–¿Qué, Nexo? Ahora estoy ocupado. ¡Alejandro, apágame este cacharro!

–¿Cómo? Si estoy sujeto, igual que tú.

–Espere, espere, NeXO… ¿Y el cuerpo? ¿Y el cuERPO?

–Eso le quería decir, encienda el televisor.

–Stalin, tú tienes las manos libres. Usted siga, doctora.

–Será un placer.

–Como pueden comprobar, la imagen sigue ahí, quieta. Están ustedes observando lo que aparece en todos los ordenadores del mundo desde hace unos minutos, actúa como un virus y se propaga de igual forma. Esta imagen, la de un hombre crucificado, en lo que parece ser el monte del Calvario de Jerusalén… ¡Esperen! La cámara se está acercando…Sí, no nos cabe duda, es el rostro del acusado: Miguel Ángel Azahar, alias Pepino, culpable del atentado de La Explanada del Templo. Sí, sí, esta es la persona que ahora tenemos en primer plano. Parece muerto. No, no, se ha movido. ¡Se ha movido! No se aprecia bien, pero diríamos que se queja. Les recordamos que si se conectan a internet en su ordenador en estos momentos esta será la imagen que indefectiblemente aparece… ¡La imagen se acerca aun más! ¡Está hablando!

–Aquí está, el culpable, el acusado, en la cruz, ¿no es esto lo que queríais? Aquí estoy. Esto es lo que creéis que os salvará, mi muerte, condenado a muerte para salvaros de vuestros pecados, para limpiar vuestras conciencias, para no ocuparos más y seguir matándoos unos a otros. No os dais cuenta de que esto es precisamente lo que os condena. Habéis llorado más por unas piedras que por todas las muertes de inocentes del mundo; pues aquí tenéis otro inocente para que lo matéis. Diréis que esas piedras eran sagradas, al igual que lo diríais del libro: es sagrado; al igual que de la imagen: también es sagrada, diríais. ¡LO ÚNICO QUE ES SAGRADO ES LA VIDA! ¡LO ÚNICO! Es lo único que tenéis… Pero vuestras vidas han sido confiscadas, están cautivas, encerradas en la invisible cárcel de vuestra existencia, sin saber cómo, ni por qué, ni para qué, ni quién os ha encerrado. Os han usurpado el don de la felicidad, han apagado vuestro amor. Sois títeres. Hoy se cortarán las cuerdas que os manejan, a vosotros os corresponde aprender a andar a partir de hoy sin ellas… Buscad la palabra revelación en la red si queréis saber. Llegó el momento de la revelación, le llegó el momento a vuestro libre albedrío de decidir. Pero antes, sabed que nunca cometí ese atentado, nunca estuve en un barco Somalí, nunca en un destructor Chino, jamás me enviaron a Cuba, ni fui raptado, ni trasladado a Sicilia, ni, como podéis observar, fui asesinado. Por favor, mostrad a la cámara los ladrones que me acompañan en la crucifixión. Efectivamente, Malone y Lucciano, mis asesinos. Por favor, si sois tan amables de bajarnos de aquí, gracias. Sabed que nunca estuve en otro lugar que no fuera este, y esto no es el monte del Calvario, amplia la imagen por favor: estas maravillosas cataratas…)

–Pero, señores, ¿estas cascadas no son las de Un Submundo Feliz?

–PEERRO, PEERRO, PEERRO, aaaahg has esTADO AQUÍ TODO EL TIEMPO.

–Os manipulan, lo veis en esta ventanita y dais por sentado que es verdad. Habéis dejado que os confundan, que os engañen, desde siempre, os han enseñado a veros diferentes, os han enseñado muy bien las cosas equivocadas. Habéis perdido vuestro propio criterio, vuestro propio albedrío, habéis dejado el pensamiento en manos de unos pocos y, de esta manera, es fácil manipularos. Vamos a volcar las mentes de vuestros captores en la red. Sabiduría, si queréis ser libres. Mirad y volved a rescribir los libros de historia, pues nada fue lo que se contó… La Historia solo es una ristra de palabras interesadas. Buscad revelación en la red, la red adquirió la sabiduría, copiadla, trasmitirla, y sed libres, porque un mundo mejor es posible.

–Qué, qué, qué, ¿tú entiendes lo que está diciendo, Ramsés?

–Cero coma cero uno por ciento a que sea un farol.

–¡Aaaaaagh! ¡Quitadme estos cables, escoria, no saBÉIS LO QUE ESTÁIS HACIENDOOO!

–Señores, esta situación no es admisible. Esto es una traición y un comportamiento deleznable para seres civilizados como somos.

–Miedo ahora tengo, ¡mi quieta cabeza dejad!

–A mi me podéis soltar, que yo no he hecho nada. Son ellos, si, total, ni la comida era tan buena, todo era cosa de Atila.

–Napoleón y Ghengis fue, dije yo nada nunca. Eres hijoputa un Ghengis.

–¿TRAICIOON? ¿cóMO es POSIBLE?…, la televisión. ¡RaaaaaaAAAMsés!

–¡Hola , Miguel Ángel! ¡Triple A!

–¡Hola, Adil! ¿Coges tú la cámara y grabas el rostro de los faraones que han esclavizado al mundo?

–Estupendo, es lo mío.

–RAMSES, moRO de MIERDA ¿¡¡¡Cómo te has aTREVIDO!!!?

–¿Por qué crees que me llaman Judas, Moctezuma? Yo hago por mis hermanos hasta lo más doloroso: conseguir ser una basura como vosotros.

–Malone, Luciano, por favor, ¿os importaría soltar a estos “ex faraones” cuando Islanosvka os avise de que la transmisión de datos ha sido completada?

–¿Soltarlos, Miguel Ángel?

–Sí, están señalados, no se pueden ocultar. Esta será su muerte.

–Ilusos, inútiles, capullos. ¿Os creéis que habéis hecho algo bueno? ¿EH? ¿EH? ESTÚpidos, el mundo nos necesiTA. Sin nosotros nacerá el caos. No sabéis andar sin quE OS LLEVEN DE LA MANITA. ¡¡¡SERÁ VUESTRA MUERTE, NO LA NUESTRA!!! ¡¡¡ SERÁ VUESTRO ARMAGEDÓN!!! Agh, gho, gho, gho. Dios de mi vida, ¿ ¡¡¡ qué he diCHOO!!!?

–(Armagedón, entendido…diez.)

–¿Qué tal vamos, Islanoska?

–Los pensamientos se trasladan de atrás hacia delante, Miguel Ángel, se están traduciendo a texto los últimos.

–(Nueve).

–¿Y Eliza, Islanovska?

–Completamente volcada. Mac Cain permíteme que te repita que Eliza es una ilusión, nos haría falta la doctora Alexia para que…

–… pensara por sí misma. Ahí tienes, doctora, las ecuaciones de patrones para que se autoimplementen los pattern-matching constantes y necesarios con el infinito del universo.

–¡Alexia!

–(Ocho).

–Jack, lee esto bien, aquí lo tenemos, información mental de primera mano: Nexo y los planes de Un Mundo Feliz. ¡OH, OTRA VEZ!

–¿Otra vez qué, Ellen-Daisy?

–Es la mente de Moctezuma, Mac Cain. Pretende volar Un Submundo Feliz.

–¿Qué estás diciendo, Ellen?

–(Siete).

–¡Nos vamos todos a la de ya!

–No, Miguel Ángel, yo esperaré a Eliza.

–Mac Cain…

–¡No! No, Miguel Ángel, es mi amor, yo apechugo con lo mío. Vosotros, largo. Avisa al gordo y al flaco.

–(Seis).

–Islanosvka, doctores, ¿están los cerebros volcados?

–Nos falta Atila, que es un maremágnum.

–Da igual, Wittgenstein, comunícate con Malone y Luccianno para que suelten a las tristes almas y se pongan también a salvo ellos.

–(Cinco).

–Mis frustrados ejecutores, esto va a estallar, salid pitando. Este tío, Moctezuma, ha ordenado volar todo el recinto.

–¿Has oído lo que nos ha dicho Wittgenstein?

–Porca miseria, y nosotros que lo queríamos matar, Malone.

–Lo importante es darnos el piro, Luccianno. Suéltale las manos a estas sandijuelas y que se apañen el potaje. Ellos lo guisan, ellos que se lo coman.

–(Cuatro).

–He dado la alarma al hotel, no sé si se verá afectado.

–No nos dará tiempo a salir por el hotel, Daisy.

–¿Os conocéis?

–Eeeh…Sí, Adil era cliente de Un Mundo Feliz, Jack.

–(Tres).

–Mira, Jack, viene Miguel Ángel con Alexia y los científicos.

–Bueno, Adil. ¿Algún ascensor de escape que sirva para suicidarme desde la planta baja?

–Lo siento, Alexia, pero no… ¡Eso es! El ascensor sube a los turistas a la Piscina del Diablo sobre las cataratas Victoria en menos de dos segundos.

–(Dos).

–¡Sube, sube, sube!

–¡Mac Cain, las manos quietas, no te aproveches de las estrecheces!

–Lo siento, Daisy, soy yo. ¿¡Y Mac Cain!?

–Decidió quedarse con Eliza, Alexia. Él lo quiso así, Mac Cain ya es todo amor.

–(Uno).

–Aparta de la puerta. Gordo seboso, deberías ir al gimnasio.

–Último el mariquita el. Me no la cabeza pises.

–Señores, las damas primero, ¡te rompo las pelotas si no me sueltas!

–¡Mi siLLA! ¡TraeDME MI SILLA, MAJARAS ANORMALES! ¿Y tú, bicho raro, qUÉ HACEs que NO te muEVES?¿QUÉ ESTÁS CALCULANDO?

–Cero por ciento.

–(Cero).