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7-conspiracion-black-swan-portada-libro-novela-universo-borg (1)

–Buenoo, ¿y esto? ¿No hay nadie?… Holaaa…

– ( )

– Pues parece que no hay nadie. Lo sabía. Como todos, con el rabo entre las piernas. Me habré puesto estas botas por encima del muslo y esta falda-cinturón, con la vergüenza que me da, para que al final…Holaaa…

– ( )

–¡Nada, todos cortaítos por la misma tijera! Míralo, aquí está, en la foto. Pues no ha salido mal…Tengo que dejar de pensar en voz alta, si no algún día me tomaran por…

–¿Me buscabas?

–¡Qué susto me has dado!

–¿Esperabas a alguien más?

–No, no, es que pensaba… Espera, que me agacho a recoger esto. Perdona que se haya roto un poco, es que con el susto… Dicen que tengo las manos de trapo.

–Una bonita vista.

–¿Qué?

–Una bonita vista, en la foto. Tras las nieves, el Everest; en Nepal, con Mahatma.

–Tienes una habitación muy bonita, muy acogedora. Me encanta así, con la luz de la chimenea y esta alfombra tan mullida delante de ella.

–¿Te apetece que nos tumbemos en ella?

–Bueno, sí, por qué no. Te has puesto muy elegante.

–Recurrir al esmoquin es lo menos que se puede hacer cuando se tiene una cita con una verdadera dama. Tú estás francamente atractiva, Alexia. Sorprendente.

–Ya, Mahatma se ha pasado, pero gracias. ¡Champán! Lo siento, no me gusta el alcohol.

–Lo sé, no es para beberlo, adorna. Te he traído esto.

–¡Marihuana! ¡Me encanta la marihuana cuando hago…!

–¿Sabes por qué estoy aquí?

–No, dímelo tú.

–Porque me has robado algo que me pertenece.

–¡¿Qué?!

–Me has robado el corazón y lo tienes aquí, junto al tuyo, en tu pecho.

–¡¡¡…!!!

–¿Lo ves? Es el as de corazones y es mío.

–¡Ja, ja!

–¡Ja!

(…)

–Pues tú, ahora, me has robado mis labios y están aquí, junto a los tuyos…

(…)

–Espera, espera, Alexia, creo que todavía no te los he devuelto.

(…)

–Me encanta el tacto de esta alfombra sobre mi piel, ¿a ti no?

–Prefiero el tacto de la tuya.

–Pero, ¿qué haces? ¿Estás loco? ¡Bájame!

–Aquí no. ¡Aquí!

–¡Esto es el cielo!

–Tengo mano allí, encargué que me hicieran una nube con esta cama.

–¡Ja, ja! Es genial, estamos en una nube, ¿y ahora qué?

–Debo pagarte. Te has disfrazado de prostituta. No tengo dinero, pero te puedo pagar con esto.

–¿Y esto qué es?

–Dos billetes de avión para Cádiz, en España.

–¿Para Cádiz? ¿Y que se me ha perdido a mí en allí?

–No es lo que has perdido, sino lo que vas a encontrar. Te pago con un viaje a la felicidad; porque nada hay que tenga más valor.

–Ven aquí, yo también te quiero invitar a un viaje al placer.

–En el que la luz viaje a la inversa y el tiempo se pare.

–Tiempo es lo que yo quiero.

–El espacio-tiempo, relativo a la pasión.

–La energía, la energía relativa.

–Los sentidos que provocan los hechos.

–Los hechos que provocan los sentidos.

–¿Se mece la hierba para sugerirle caricias al viento?

–Viento solar en manos mágicas, penetran y abrazan.

–Manos que vibran, la Tierra la recibe y aplaca.

–Los movimientos saben: certeza y creación.

–La creación es cuántica.

–Donde nada empieza ni acaba.

–Cuántica.

–Donde todo sucede, antes de desearlo.

–Cuántica.

–El universo se expande.

–El universo se contrae.

–Fisión y fusión.

–Frío y calor.

–Gravedad en los cuerpos celestes.

–Aceleración.

–Proporcional.

–Atracción.

–Constante.

–Cielo.

–Luz.

–Una supernova ha estallado.

–Es el big-bang. Donde la nada vuelve a empezar.

(…)

–Alexi…a.

–¿Dime?

–¿Has estado en la universidad del sexo?

–¿Estoy doctorada?

–Con honores.

–Siento como si algo nos uniera, nos cubriera, algo físico. Me quedaría así dormida y no me levantaría…

(…)

–¿Se puede? ¿Llego tarde?

–Wittgenstein, pasa. Se ha quedado dormida. Me he tomado la libertad de ponerle un pijama del hospital, para que la puedas trasladar sin levantar sospechas.

–¿Le doy el veneno? ¿Está seguro? ¿Y si no llegas a tiempo para darle el antídoto?

–Llegaré. Eres tú el que debes estar seguro de sus actos.

–Lo estoy. Ya está. Esto es lo que se llama literalmente un polvo de muerte.